23 noviembre 2017

El jueves de la semana pasada, paseando al anochecer por una barriada en las afueras de Alcantarilla, me encontré con este rincón. Tenía algo de inhóspito y destartalado, pero, al mismo tiempo, le encontraba algo acogedor y familiar. Era como si el lugar ya lo hubiese vivido anteriormente, como si formase parte de mi experiencia vital. No sé, acaso por un cierto parecido con el barrio de Vistabella de Murcia, en donde me crié, o quizá por esa especie de nostalgia del hogar que uno siente cuando nos encontramos desprotegidos y desubicados. 

22 noviembre 2017

Alguien pasó por su tumba y le dejó unas rosas blancas. He pensado mucho en estas flores, en el hecho de ponerle flores a alguien sobre su tumba y está claro que, en el fondo, no son para el difunto, sino que son flores que uno se pone a sí mismo sobre la propia muerte, sobre aquello que también quedó cercenado -y muerto- al irse una de sus partes.

19 noviembre 2017

Son las flores que Paty escogió para recibir a sus amigos de "Huerta Viva". Al día siguiente allí seguían, en el mismo rincón, solo que ahora con esa decadencia que da el paso del tiempo, pero también con la seguridad y la certidumbre del que se sabe con el deber cumplido.

18 noviembre 2017

En realidad no sé quién me da más pena, si esta pareja de no se sabe qué actividades, o la chica cuidadora que busca trabajo. Pero después de haber hecho la foto me alejo del lugar pensando en mi, en mis propios anuncios y ofrecimientos, en lo complicado de la vida para todos y en la jungla por la que nos movemos, en nuestras miserias, miedos, inseguridades...

17 noviembre 2017


Porque, claro, toda imagen tiene siempre la fuerza de la novedad, pero también la debilidad de tratarse de una realidad congelada, detenida en el tiempo, sin proyección alguna y, por tanto, sin vida. Nos atrapa, precisamente, su carácter superficial, esa deslumbrante pero vacía corteza de la realidad que nunca va más allá porque se desligó de su misma esencia: el devenir.